16/1/21

ojo con los delfines

Es un hecho importante y conocido que las cosas no siempre son lo que parecen. Por ejemplo, en el planeta Tierra el hombre siempre supuso que era más inteligente que los delfines porque había producido muchas cosas –la rueda, Nueva York, las guerras, etcétera–, mientras que los delfines lo único que habían hecho consistía en juguetear en el agua y divertirse. Pero a la inversa, los delfines siempre creyeron que eran mucho más inteligentes que el hombre, precisamente por las mismas razones.

Adam Douglas

“Guía del Autoestopista Galáctico”


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

rareza por la admiración popular

 «Qué raro —dijo— que la gente se admire con las historias de personajes que lo único memorable que tienen son las desdichas que les pasan: ...