1/1/21

el síndrome de «nuestros muchachos no murieron en vano».

 Paradójicamente, cuantos más sacrificios hacemos para construir un relato imaginario, tanto más fuerte se vuelve el relato, porque deseamos con desesperación dar sentido a esos sacrificios y al sufrimiento que hemos causado. En política, esto se conoce como el síndrome de «nuestros muchachos no murieron en vano».

Yuval Noah Harari

“Homo Deus”


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