13/3/21

la lección de Bibiloni

 Después me cuenta que la señora Bibiloni de Bullrich le dijo que estuvo a punto de separarse de su marido. ¿Por qué? Porque el marido encontró un departamento en la calle Uruguay y le pidió a ella que lo viera para decidir si se mudarían. «¡Era un sueño el departamento! Precioso, de buen gusto y mucho más cómodo que el que tenemos. Con una vista maravillosa, con sol, todo lo que usted puede pedir. Pero yo le dije a mi marido que yo no podía consentir en ese cambio. El departamento elegido era más chico que el nuestro. Mudarse hubiera sido reducirnos.


Una mujer como yo no puede aceptar eso. No sólo por el respeto que me inspiro yo misma, sino por mis hijos, por lo que debo a mi clase. Que yo me redujera sería sentido como una derrota de la clase que represento y, usted comprende, en estos momentos hay que tener mucho cuidado. Mi marido me dijo entonces que para seguir con el actual departamento yo debería participar en los gastos. Usted comprende, eso yo tampoco pude aceptarlo. Si participo en los gastos disminuyo mi argent de poche: y eso también es reducirse. Mi marido se puso hecho un loco, salió de casa y por una semana vaya uno a saber por dónde anduvo; pero volvió al fin y me dio las gracias y me dijo que yo era una mujer admirable y que le había dado una lección. Mis hijos también me felicitaron.» BORGES: «Y yo también la felicité. ¿Qué querés que hiciera con una mujer así?».


Sábado, 20 de junio. 1953.

Adolfo Bioy Casares

“Borges”


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