¿Cómo sería el futuro de conversaciones con personas que hablan enserio de Fargue, que encaran el bicornuto dilema de elegir entre Aragón y Prévert, que imaginan que sólo hay tres posibilidades: catolicismo, comunismo, surrealismo? Como decía Borges la otra noche, las dos primeras doctrinas permiten, por lo menos, la redacción de libros; los franceses parecen no haber advertido que el surrealismo, valga lo que valga la teoría, impide en la práctica la producción de páginas legibles.
Jueves, 16 de octubre. 1952.
Adolfo Bioy Casares
“Borges”
No hay comentarios.:
Publicar un comentario